
Y Desde la Oscuridad Ascendió la Luz Más Brillante
Casi seis meses después del tiroteo en el centro nocturno Pulse, en Orlando, Florida, un sobreviviente, Tony Marrero, aún padece un intenso dolor físico. A la fecha, está incapacitado de retornar a su trabajo, en la atracción “Wizard World of Harry Potter”, donde amaba hacer sonreír a las personas. Sin embargo, hoy Marrero trabaja con esmero de una manera diferente; ahora se dedica a levantar los ánimos de las personas a través de la transmisión de un poderoso mensaje.
En el show “The Ellen Degeneres Show”, Marrero le agradeció a Katy Perry por su música, poniendo a todos en un estado tan emotivo, al punto de las lágrimas. En el “Hispanic Heritage Awards”, en Washington, DC, realizó otra presentación conmovedora, inspirando a la audiencia con un mensaje de esperanza. Tony Marrero nos enseña que de los momentos más oscuros de la vida, tenemos el poder de levantarnos juntos, que a través de simples actos de bondad y amor, podemos reparar la división y sobrepasar el odio, para crear así una hermosa vida para todos.
LC: En la noche del 12 de junio, fuiste al centro nocturno Pulse. ¿Qué puedes decirnos al respecto?
Marrero: Yo estaba camino a casa después del trabajo cuando recibí un mensaje de texto de mi mejor amigo, Luis. Él quería que fuera a Pulse porque alguien estaba celebrando su cumpleaños. Luis no era gay; él nunca había estado en ese club antes. Sólo deseaba que fuera con él. Así que vino a recogerme.
No llegamos a Pulse hasta la media noche. La vibra en el club era increíble; todo el mundo estaba pasando un buen momento. No estábamos bebiendo; estábamos bailando y hablando. Era cerca de las 2:00 am, y el “bartender” dio la última llamada. Estábamos caminando hacia la puerta cuando escuchamos disparos. Seguimos nuestros instintos y nos lanzamos al suelo. Cuando nos lanzamos al suelo, caímos en distintas direcciones. Esa fue la última vez que lo vi…
LC: Lo siento mucho. ¿Por qué no sólo me cuentas lo que te sientas cómodo expresar en cuanto a lo que ocurrió después?
Marrero: Yo estaba tirado [en el suelo] cerca de los muebles en la sección VIP. Todas las personas estaban gritando. Era un caos; habían personas atrapadas en el suelo. No sé cómo, pero me enfoqué en pensar en la manera de sobrevivir, proteger mi cabeza. Levanté un sillón y puse mi cabeza bajo el mismo. Me quede allí, pretendiendo estar muerto. Y el odio, tu podías sentir el odio allí. Era horrible. Tener que pasar por esto fue muy traumatizante para todos los presentes.
LC: ¿En qué momento recibiste el disparo?
Marrero: Yo estaba allí, pretendiendo estar muerto. Todo lo que podía escuchar era un incesante tiroteo. Alguien iba caminando, disparando. Cuando estuvo cerca de mí -creo que tenía que estar seguro que estaba muerto-, me disparó cuatro veces en la espalda, y -a corto rango, hiriéndome severamente- en el brazo.
LC: ¿Recuerdas cuando te sacaron de allí? ¿Cuándo llegaste al hospital?
Marrero: Sólo estaba tirado allí, tratando de guardar la calma. Hubo otro tiroteo por un momento. Entonces llegó la policía. Uno de sus miembros gritó: “si hay alguien vivo, levante sus manos”. Saqué mi cabeza de debajo del mueble e hice contacto directo con el oficial de policía. Me indicó que encontrara la fuerza para arrastrarme hacia él. Y de alguna manera lo hice…
LC: No me puedo imaginar la fuerza física y mental que tuviste.
Marrero: No sé cómo lo hice. Creo que talvez tengo un ángel guardián. Esa es la parte de la historia que aún me provoca pesadillas; yo, arrastrándome hacia el oficial de policía. Fue aterrador. [La Policía] me arrastró hacia el otro lado de la calle, y el equipo de respuesta inmediatamente me llevó al hospital. Me sentía sediento, aparentemente por la pérdida de sangre. Empecé a perder la visión. Me estaba yendo. Entonces me dieron doble dosis de adrenalina y me trajeron de vuelta.
LC: ¿Recuerdas haber estado en el hospital?
Marrero: Recuerdo que los doctores estaban por todos lados, y escuchaba muchos gritos. Estaban tratando de salvar cuántas vidas fuera posible. Estaba diciéndole al doctor “no puedo respirar”. En esos momentos la agarré, y me desmayé. Eso es lo último que recuerdo.
LC: ¿Nos puedes compartir tus recuerdos cuando despertaste en el hospital? ¿Cuál era tu condición física?
Marrero: Mi novio Justin me dijo que llevaba inconsciente algunas horas. Me levanté con tubos por doquier -bajo mi garganta hasta mi estómago, y en cada parte de mi cuerpo, debajo de mis axilas-. Ellos estaban debatiendo la posibilidad de amputarme el brazo, ya que se veía muy mal. Me hicieron un injerto de piel. Mi cirujano, el Dr. Ibrahim, recientemente me dijo que cuando vio mi brazo esa noche, pensaba que no podría salvarlo.
LC: ¿Cómo te encontrabas emocionalmente?
Marrero: Al principio era una pesadilla. Sólo podía estar acostado allí, sin hablar. Tenía miedo de dormir porque tenía temor de no levantarme. El doctor que vino a verme me dijo que de las ocho personas que trató de salvar esa noche, yo fui la única que sobrevivió. Y técnicamente, yo morí también, pero él me trajo a la vida de nuevo. Eso me conmovió, pero estaba asustado. Me sentía feliz, pero triste a la vez…
“Me siento tan triste porque perdí a mi mejor amigo, pero tengo que lidiar con ello. Yo no me cierro o me apago por ello. Hace unos días fue mi cumpleaños. Estaba hecho un desastre. Pero me levanté y seguí adelante”.
LC: Pareces muy agradecido por todas las personas que te ayudaron.
Marrero: Todas las personas que se unieron esa noche para tratar de salvar la mayor cantidad de vidas posible hicieron algo verdaderamente extraordinario, y les estoy muy agradecido. [Dr. Ibrahim] también ha sido maravilloso en todo esto. Nunca había visto una comunidad unirse tanto como lo hizo luego de esta tragedia. Ese es el tipo de actitud positiva que la gente necesita en sus vidas, y eso es lo que trato de transmitir ahora.
LC: Han transcurrido seis meses desde el ataque. ¿Cómo te has ido recuperando?
Marrero: Aún tengo una herida abierta en la espalda. Mis músculos comenzaron a crecer antes que la herida sanara, lo cual me causó mucho dolor. Me hicieron una cirugía hace unas semanas, y me removieron el exceso de músculo. Ahora está comenzando a sanar con normalidad.
“Mi brazo tenía heridas lo suficientemente profundas para ver el hueso. Finalmente, se sanó algunas semanas atrás, pero el sistema nervioso aún trata de reconectarse. Me duelen los dedos porque aún están adormecidos. Todo se está reconstruyendo”.
LC: A pesar de tu recuperación física en proceso, te agradezco que te hayas tomado el tiempo para hablar conmigo. ¿De dónde sacas el coraje para compartir tu historia?
Marrero: No me agrada tanto decirlo, pero algunos pasamos por algo llamado “culpa del sobreviviente”. ¿Por qué estamos aquí y nuestro amigo no? Es algo muy malo. Pero algo me pasó a mí durante mi recuperación en el hospital. Es como si mi cerebro hubiera cambiado, como si todo lo que fuera negativo, automáticamente se convierte en positivo. No importa que tan malo haya sido. Eso es lo que me mantiene en pie. Esa es la razón por la que estoy aquí ahora [haciendo esta entrevista] contigo.
“Después de Pulse, nadie quería decir nada. De los sobrevivientes –estábamos todos asustados- nadie deseaba hablar. Pero yo empecé a hablar porque me di cuenta que habían muchas personas afuera que habían experimentado un miedo intenso, así como yo. Ellos no sabían cómo hacerle frente a esta situación. Si empezaba a hablar, y podía ayudar a personas a sobrepasar esto juntos, eso sería una buena acción”.
LC: Tienes tanto valor y fuerza para contar tu historia. Mencionaste que querías “ser la luz” para las personas. ¿En dónde encuentras la fuerza para ello?
Marrero: Durante mi recuperación, empecé a recibir tanto amor en las redes sociales -todo tipo de mensajes-. Las personas me agradecían por darles el valor para hablar. Me conmovió. Si estoy haciendo todo esto por la gente, esa tiene que ser la razón por la que Dios me tiene aquí.
LC: ¿Así que la respuesta en las redes sociales ha sido positiva?
Marrero: He recibido algunos mensajes horribles también, diciendo que Pulse fue una farsa, que Pulse nunca ocurrió. Aquí estoy mirándome al espejo con todas estas cicatrices en mi cuerpo mientras trato de lidiar con la pérdida de mi mejor amigo. Pero no deseo enfocarme en esos comentarios. Me quiero concentrar en los comentarios positivos, porque es muy fácil odiar a alguien o proyectar ese odio a través de una computadora.
“Muchas personas no entienden el poder que un simple mensaje puede llevar. Un mensaje hermoso y poderoso, pero si escribes un mensaje de odio, también puede ser realmente poderoso. Pero aún creo que hay más gente buena que mala en el mundo; porque estamos conectados, nada puede impedir que lo bueno crezca. Yo viviré por mi mejor amigo que no pudo lograrlo. Yo voy a vivir por esas otras 49 víctimas que no pudieron sobrevivir esa noche”.
LC: ¿Qué les dirías a esas personas que están lidiando con la negatividad, el “bullying”, o actos de odio?
Marrero: No serás ciento por ciento feliz al menos que seas tú mismo. No cambies para satisfacer a alguien. Es una pérdida de tiempo, porque no te estás amando a ti mismo. Si no puedes amarte, no podrás amar a otro ser humano.
“Mientras más feliz seas, mayor felicidad estarás proyectando a los demás. Siempre habrá problemas, pero cada problema tiene su solución. La manera en que respondamos a un problema afecta la manera en que lo solucionemos. Sé tú mismo, sé feliz y llega a transmitir esta felicidad a otros. Eso es lo más hermoso que puedes hacer”.
LC: Mientas algunos han visto este acto como un ataque a la comunidad gay, ¿tú lo percibes de una manera más amplia, correcto?
Marrero: Esto no es solamente sobre la comunidad gay. Esto afecta a toda la comunidad. Mi amigo no era gay, pero mi amigo tenía un alma hermosa. Él tenía la mente abierta; él amaba a todos por igual. Ahora yo cargo con ello, porque ambos somos de la misma manera. No sólo la comunidad gay, pero toda la comunidad necesita unirse y mantenerse unida.
“Dividir a las personas es lo peor que se puede hacer. Necesitamos trabajar juntos; mantenernos unidos; reunirnos, llegar a metas juntos. Todos tenemos metas personales, pero sé que es posible ayudarnos unos a los otros”.
LC: Sigue transmitiendo este mensaje Tony, inspirará a las personas a actuar, y sanarás muchos corazones.
Marrero: Muchas personas no están viviendo. Ellos sólo van por la vida. No se dan cuenta qué corta puede ser la vida, y a la vez qué hermosa puede ser. Yo técnicamente morí, y volví a nacer. Ahora estoy viviendo al máximo, ayudando a los demás, viviendo cada momento. Dile a todos aquellos que amas, que los amas, porque no sabes cuándo será el último momento que los puedas ver. La vida es corta, créeme, la vida es muy corta. Es un regalo. No deberíamos darla por garantizada.
“Las personas subestiman el poder del amor -puede curar cualquier cosa-. Proyecta ese amor. Yo lo hago con todo mi corazón porque sé que estoy ayudando a los demás, y qué mejor trabajo que ése!”.
